domingo, 11 de agosto de 2013

Cambio de mente

Publicado por Vainilla en 10:56 0 comentarios
Si bien, muchas personas cada día, cada minuto o segundo aun más, cada era, se nos etiqueta con algo que será parte de nosotros toda la vida, desde que nacemos e incluso más allá de la muerte, hablando biológicamente.

¿Qué es eso que realmente llega a obsesionarnos tanto?, pues es simple, se encuentra más arriba de nuestros hombros, nuestra cabeza, aquel aparato máquina que funciona en diversos sistemas y que nos hace operar a nosotros los humanos como un motor de señal a actuar sobre algo.

Rara vez he pensado si lo que hacemos es algo real, algo propio nuestro o nada más somos aquel peso muerto que nuestro cerebro debe cargar, es decir, quien planifica cada operación.

¿Los sentimientos nacen pensándose en sentirlos en la mente?, creo que esa pregunta es algo compleja de resolver, más aun cuando estamos en constante cambio.

Todo evoluciona y todo tiene su esencia, ¿Qué sucede cuando queremos transmitir emoción a otro?, pues es simple, el ser humano ha sido adaptado muy bien para comunicarse aun cuando es ineficiente se buscan maneras de poder hacerlo, comunicar, una palabra tan simple pero tan compleja a la vez, todo esto dependiendo de su contexto y contenido.

Acerquémonos un poco más contextualizando la interpretación; el egoísmo o tal vez envidia. Podemos decir que eso es algo malo, todos lo sabemos, pero no nos damos cuenta cuando estamos obrando mal frente a otra persona, dañar la mente de otro es evitar dañarse uno mismo, o bien, dañar al entorno del otro para un bien personal.

¿Qué pasa cuando eso, ya afecta a los demás?, sucede que no solemos darnos cuenta de cómo afecta nuestro diario vivir, el cómo enfrentar ese tipo de situación, nosotros no sabríamos como relacionarlo si no fuera por la razón que poseemos de lo bueno o lo malo. El parar no se hace uno mismo físicamente, va más allá de lo que uno puede hacer, el autocontrol personal, el derecho mismo de poder albergar lo propio de se debe seguir o no.

La envidia envenena tanto quien lo crea, como a quien le llega, de dónde viene, es algo que no podemos decir a simple vista, en mi opinión viene de celos, celos de poseer algo que el otro no. Soñamos constantemente en ser mejores, cada vez más, intentamos no dañar al resto, cuando es inevitable, pero nada podemos hacer con respecto a tratar de solucionarlo, solo tratamos de meternos en si al propio entierro. El tema es, cómo tener el control de poder tomar decisiones sin que alguien te critique antes, si no solemos escuchar, somos ególatras, si solemos hacerlo, no sabremos la calidad buena o mala de dicho camino tomado, cómo saber si esta bien o mal, quizás muchas veces lo pensamos y esta ahí tratando de huir, buscando un escape a la verdad, pero nosotros y nuestra compleja mente es el como nos seguimos hundiendo, cómo sabremos si lo único por lo cual nos conviene ir es por lo más fácil, por la dependencia del más hábil ...

domingo, 11 de agosto de 2013

Cambio de mente

Si bien, muchas personas cada día, cada minuto o segundo aun más, cada era, se nos etiqueta con algo que será parte de nosotros toda la vida, desde que nacemos e incluso más allá de la muerte, hablando biológicamente.

¿Qué es eso que realmente llega a obsesionarnos tanto?, pues es simple, se encuentra más arriba de nuestros hombros, nuestra cabeza, aquel aparato máquina que funciona en diversos sistemas y que nos hace operar a nosotros los humanos como un motor de señal a actuar sobre algo.

Rara vez he pensado si lo que hacemos es algo real, algo propio nuestro o nada más somos aquel peso muerto que nuestro cerebro debe cargar, es decir, quien planifica cada operación.

¿Los sentimientos nacen pensándose en sentirlos en la mente?, creo que esa pregunta es algo compleja de resolver, más aun cuando estamos en constante cambio.

Todo evoluciona y todo tiene su esencia, ¿Qué sucede cuando queremos transmitir emoción a otro?, pues es simple, el ser humano ha sido adaptado muy bien para comunicarse aun cuando es ineficiente se buscan maneras de poder hacerlo, comunicar, una palabra tan simple pero tan compleja a la vez, todo esto dependiendo de su contexto y contenido.

Acerquémonos un poco más contextualizando la interpretación; el egoísmo o tal vez envidia. Podemos decir que eso es algo malo, todos lo sabemos, pero no nos damos cuenta cuando estamos obrando mal frente a otra persona, dañar la mente de otro es evitar dañarse uno mismo, o bien, dañar al entorno del otro para un bien personal.

¿Qué pasa cuando eso, ya afecta a los demás?, sucede que no solemos darnos cuenta de cómo afecta nuestro diario vivir, el cómo enfrentar ese tipo de situación, nosotros no sabríamos como relacionarlo si no fuera por la razón que poseemos de lo bueno o lo malo. El parar no se hace uno mismo físicamente, va más allá de lo que uno puede hacer, el autocontrol personal, el derecho mismo de poder albergar lo propio de se debe seguir o no.

La envidia envenena tanto quien lo crea, como a quien le llega, de dónde viene, es algo que no podemos decir a simple vista, en mi opinión viene de celos, celos de poseer algo que el otro no. Soñamos constantemente en ser mejores, cada vez más, intentamos no dañar al resto, cuando es inevitable, pero nada podemos hacer con respecto a tratar de solucionarlo, solo tratamos de meternos en si al propio entierro. El tema es, cómo tener el control de poder tomar decisiones sin que alguien te critique antes, si no solemos escuchar, somos ególatras, si solemos hacerlo, no sabremos la calidad buena o mala de dicho camino tomado, cómo saber si esta bien o mal, quizás muchas veces lo pensamos y esta ahí tratando de huir, buscando un escape a la verdad, pero nosotros y nuestra compleja mente es el como nos seguimos hundiendo, cómo sabremos si lo único por lo cual nos conviene ir es por lo más fácil, por la dependencia del más hábil ...
 

Café de Vainilla Copyright 2009 Sweet Cupcake Designed by Ipiet Templates Image by Tadpole's Notez